Satélites LEO: Aliado estratégico para la conectividad
Órbita satelital LEO
La diferencia entre un satélite LEO y uno geoestacionario no es de grado, es de naturaleza. Starlink opera a unos 550 km de altura y Hispasat o Intelsat a unos 36 000 km. La latencia teórica depende directamente de esa distancia. En la práctica, Ookla midió 39 ms en LEO al 2026 frente a 674 ms en GEO al 2025. Esa brecha es la que habilita videollamadas, teleeducación y telemedicina donde antes solo había navegación básica. Starlink ya supera los 10 000 satélites en órbita y cada uno da la vuelta a la Tierra en unos 90 minutos.
Crecimiento de capacidad satelital
El salto no viene solo del número de satélites. Un V1.5 de 2021 aportaba 24 Gbps. El V2.0 Mini de 2023 llegó a 96 Gbps. El V3.0, previsto para 2026 o 2027, promete 1 Tbps por satélite. La flota acumulada bordea los 600 Tbps. Aplicando un criterio de superficies, al Perú le correspondería una capacidad estimada de 1.6 Tbps. Conviene recordar que esa capacidad se divide entre todos los spot beams. No es un recurso ilimitado por usuario.
Evolución en Perú
En el Perú las conexiones de Starlink pasaron de 2 194 en marzo de 2023 a 57 657 en diciembre de 2025. El precio explica su lugar en el mercado: unos S/ 140 al mes frente a S/ 80 por una conexión FTTH de 400 Mbps. La fibra sigue ganando en velocidad y latencia donde existe. Pero la RDNFO solo llega a 322 nodos en 284 distritos, y muchos nodos regionales quedaron abandonados. Ahí el LEO cubre seis frentes concretos: Internet fijo, Internet móvil, servicio D2C, backhaul satelital, enlaces de respaldo y comunicaciones de emergencia.
